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CÓMO REMENDAR TU ROPA Y PRACTICAR EL UPCYCLING

Por qué es tan importante remendar y reutilizar nuestras prendas de vestir? En este post te explico por qué y además te doy algunos de mis mejores consejos que te ayudarán en el arte de cuidar tu ropa

 

Photo by Kris Atomic on Unsplash

Cuando yo era pequeña, cuando aún jamás se había oído hablar del tema de la sostenibilidad, no teníamos consciencia de la importancia de cuidar el medio ambiente. Tampoco conocíamos el concepto de moda sostenible,   el de upcycling o de la moda vegana. Sin embargo, pocas veces se tiraba la ropa al contenedor de la basura. Remendar era una costumbre muy común. Quizá porque la ropa no era tan barata o simplemente porque existía una cultura del ahorro. No es que antes tuvieran más tiempo. Mi madre trabajaba, pero al llegar a casa zurcía calcetines y cosía los botones de las batas del colegio. Por eso me pregunto si realmente tiene sentido comprar ropa nueva sólo porque es más económica que antes.

 

Remendar la ropa era de lo más normal en la China prerrevolucionaria. Esto lo descubrí leyendo el libro La hija del curandero de Amy Tan. Las protagonistas explican cómo mantenían la costumbre ancestral de reutilizar la ropa de infinitas maneras. Bordaban sobre los agujeros para ocultarlos. Y cuando una prenda estaba tan gastada que resultaba imposible de remendar, la cortaban en pequeñas tiras que aprovechaban para acolchar las chaquetas de invierno.

Esta no es una chaqueta al estilo japonés, pero sí un poncho muy calentito que hice con retales de corbatas de seda

Pero por qué es tan importante remendar y reutilizar nuestras prendas de vestir?

Primero, porque es una manera de cuidar nuestro medio ambiente de manera activa practicando el residuo cero. Sabías que al año se tira tantas prendas de vestir que el coste medioambiental hace años que nos está pasando factura? Es tal la cantidad de basura que se genera que resulta imposible de gestionar. No basta con lanzarla a los contenedores de reciclaje. Las prendas baratas que compramos son de tan mala calidad que apenas se puede reciclar el 25% de los más de 16 millones de toneladas de residuos textiles que generamos cada año. Por esta razón, la Eurocámara decidió en febrero establecer unos estándares que promovieran la economía circular así como nuevas reglas para la recogida de prensas de vestir que acaban en la basura.

 

Otra razón es que se pueden hacer maravillas con las telas de nuestras prendas de vestir. Incluso con cortinas, manteles y tela de colchón.

En la actualidad, ya es tendencia entre los diseñadores utilizar residuos textiles en sus diseños que deben ser remendados e incluso reducidos a trocitos muy pequeños para convertirlos en una colección especial y única.  Incluso prendas de vestir que tenían su destino asegurado en la basura,  hoy la puedes ver en los escaparates y en las pasarelas desplegando grandes dosis de creatividad y arte.

Por ejemplo, este poncho que ves en la foto, lo hice yo  y su tela proviene de un mantel de los años ochenta y que presenté  hace algunos años en un desfile organizado por la Asociación de moda sostenible de Barcelona  para el Barcelona Ethical Fashion Festival 

 

La tela tenía varias quemaduras de cigarrillos, entonces lo que hice fue bordarla encima y adiós hoyos!

Recordar a mi madre zurciendo calcetines me ayuda a reflexionar sobre mis actos cotidianos. Plantearme por qué se ha perdido la costumbre de reciclar, arreglar, remendar o intercambiar me ha llevado a practicar el upcycling. Recordar me ayuda a ser más coherente con mis valores y sentirme bien conmigo misma. De esa manera, aporto mi granito de arena y participo en la toma de decisiones sobre qué bienes se producen, quiénes, en qué condiciones y con qué características. Es uno de los motivos de haber puesto en marcha Irema Slow Fashion y de su trayectoria.

Foto de  Brian Mann on Unsplash.

Aquí te dejo algunos de mis mejores consejos para aplicar el upcycling.

 

¿Sabías que existen trucos infalibles para remendar un calcetín y así extender su uso? 

Cuando alguna prenda tenía un agujero, mi madre procuraba encontrar un hilo de color parecido a la prenda. Cosía hileras paralelas y perpendiculares de pequeñas puntadas de lado a lado, que se iban entrelazando hasta cubrir el hueco. 

No ocupa tanto tiempo. Podrías comprobarlo tú misma haciendo una pequeña prueba con un calcetín que estés a punto de tirar a la basura.

Cómo remendar un calcetín fácilmente:

Primero, se le mete una esfera de madera o una pelota pequeña de plástico para darle forma. Luego, se comienza a coser introduciendo la aguja siempre por dentro del calcetín. De esta manera, se cose todo el largo de la rotura. Recuerda que siempre debes comenzar por el lado más dañado. Después, se atraviesa  un hilo de punta a punta a lo largo para cubrir la zona del agujero. Esta operación la puedes repetir un par de veces más si es necesario. Por último, se retira la esfera o la pelota del calcetín y ¡listo! Esta misma técnica la puedes utilizar para remendar un jersey de lana.

Una de mis tías tenía nueve hijos y lo aprovechaba todo. Recuerdo que también era de las que colocaba una bombilla dentro de los calcetines para simular el volumen del pie y luego se ponía a remendar. Por cierto, también era una crack con el zurcido invisible. Era tan buena que la prenda que había arreglado parecía que nunca había tenido un hueco o haber estado rota.  

Básicamente, la técnica consiste en tapar con  aguja e hilo el sitio donde está el hueco. Es perfecta cuando la tela de nuestra prenda se ha desgarrado por el desgaste o simplemente porque no era de muy buena calidad.

Esto es lo que tienes que hacer para un zurcido invisible: 

  1. Pon alfileres en la zona que quieres coser para que quede recto. Hacer el zurcido del revés de la prenda utilizando un hilo del mismo color que el de la tela. También,
  2. si puedes sacar un hilo de la misma tela, mucho mejor. Para que te quede bien, debe estar flojo de manera que evites en la segunda pasada se encoja el zurcido y te quede todo arrugado.

      2. Ten en cuenta  de iniciar la costura  a un centímetro más o menos, de donde comienza  la rotura, dejando un espacio entre cada pasada. No hagas un nudo al final del hilo. Desliza la aguja dentro del pliegue que vas a 

      arreglar y tira de la aguja a través del pliegue superior.

      3. Con la punta de la aguja, coge los hilos de la tela,  sobre el doblez y procura de no sacarla  por la tela como una costura tradicional. Sólo coge un poquito de ésta. Hay que ir con las puntadas muy juntas unas de otras            para que se note lo menos posible.

En  este enlace  podrás ver a una costurera profesional haciendo zurcido invisible

Otra manera de alargar la vida de los jerséis, las chaquetas y los tejanos eran los parches. Aprende cómo hacerlo:

Muchas veces,  mi tía era tan creativa que los convertía en verdaderas obras de arte. Las mujeres de mi familia creaban unos diseños tan estéticos que rozaban la perfección. Aún sin conocer el Sashiko japonés o el quilting tradicional, sus arreglos no tenían nada que envidiarles.

En la actualidad puedes comprar en cualquier mercería un poco de papel autoadhesivo por ambas caras. Con la plancha enganchar una bonita tela estampada al agujero de tu tejano. Te puede quedar tan bien, que incluso parecerá que fue diseñado así. Mira, en esta foto aparecen mis hijos  recortando trozos de tela para luego termofijarlas con este papel que te comento.

Mis hijos creando sus propios parches 😉

 

Desde pequeña  mi madre y de mi tía  me enseñaron a no cortarme ni un pelo para convertir la ropa vieja en delantales, almohadas, bolsas para el pan y en paños para limpiar. Realmente no desperdiciaba nada. Este desfachatez y poco asco a las telas feas y usadas me ha ayudado en mi proceso de creación como diseñadora de modas, aplicando algunas ideas de la moda vegana, del upcycling y del residuo cero. 

El pantalón que ves en esta foto, está hecho de restos de tejanos y tela de tapicería que he ido recolectando. 100% puro upcycling! La técnica utilizada para el bajo del pantalón es la típica del patchwork. Es verdad que requiere tiempo, pero el resultado es maravilloso.

¿A que son chulísimos? puedes ver más fotos aquí

 


Muchas veces me preguntan por qué diseño prendas de vestir o bolsos reutilizando manteles viejos, retales de piel, muestrarios, telas de colchón, de tapicería y de colchas. Siempre digo que todos los materiales son aprovechables. Hasta los forros de un colchón son geniales para hacer upcycling.

Por eso he querido compartir estos recuerdos y reflexiones contigo. Cuando logro sacar a la luz la belleza de esos materiales humildes y darles una nueva vida, siento que me acompaña una larga tradición de mujeres fuertes y que cada puntada vale la pena.  ¿Y sabes por qué  pienso que vale la pena? Simplemente porque no hay nada más sostenible que lo que ya existe.

Yo con mi hija Irene cuando tenía cuatro añitos cosiendo su bolso para el cole con restos de tela. Aún me quedan algunos!

 

Ahora tú, dime qué opinas sobre esta técnica de reutilizar y remendar tu ropa con algún objeto que te parezca desfasado o antiguo. Te parece que deberíamos darles una nueva vida, practicar el upcycling y poder contribuir un poco más a cuidar de nuestro planeta? Déjame aquí tus comentarios 😉

 

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